17 feb. 2014

1. Aquí, ahí y lo que hay en medio


Bueno, empecemos por el punto número uno de la lista del post anterior, no porque sea el más urgente o el más importante, para nada. Simplemente es un derecho igualmente sobrevalorado que subestimado.

Sobrevalorado porque mucha gente lo considera un lujo elitista, gracias a personas que creen que el poder adquisitivo es igual a cultura y eso los hace mejor que los demás. The shame is on them now. Subestimado porque mucha gente viaja sin el propósito de hacerlo una experiencia inolvidable y una oportunidad de aprender y de conseguir un mejor entendimiento del lugar al que ha ido y de la gente que ahí habita.

Lo más importante que hay que entender, es que viajar no se limita a lugares exóticos o internacionales con tradiciones diferentes y cualquier cosa digna de un estudio antropológico, no, esa es sólo una opción de muchas. Viajar, por definición, es la acción de transportarse de un lugar a otro, por lo que ir a una ciudad colindante a la tuya, cuenta.

Viajar es de las inversiones más gratificantes que existen, la oportunidad de conocer un lugar nuevo y de salirte de tu rutina es un regalo que no debes dejar de aceptar. Si no es por tu necesidad de aventura, que sea por la de mantener la cordura.

Yo digo, que todos deberíamos hacer un viaje largo al año y uno pequeño cuando se pueda. Los pequeños te ayudan a refrescarte y mantener el ánimo en las actividades diarias. Tan fácil como ir a la playa o cuerpo de agua más cercano, digo, si no tienes el mar caribe a 4 horas en carro no significa que no puedas encontrar oportunidad desempolvar el bikini y remojarte un ratito, siempre hay opciones, sólo hay que ponerse creativos. También, si eso del sol y la sal no te apetece, puedes irte a cualquier otro lugar, el punto es cambiar de aires y de actividades, o sólo eliminar las actividades y disfrutar del airecito, depende de ti.


Ahora, un viaje largo requiere de un poco más de inversión y planificación que una escapada de fin de semana, por lo que probablemente tendrás que esperar a que el cochinito se llene y que tus actividades te lo permitan. El problema de esto, es que si eres estudiante, probablemente tu presupuesto no sea muy grande y si trabajas, lo más probable es que tu agenda no siempre te lo permita, el punto es hacer planificar tu vida y tus recursos para que estos dos elementos puedan coincidir y tengas una semana (o más) de actividades que te gusten y que te hagan feliz.

Si, yo se que eso de que "te hagan feliz" es demasiado relativo, pero así son los viajes, todo depende del dónde, cuándo, etc. Por lo que te recomiendo que le destines el tiempo suficiente a la planeación o de plano no te irás o te irás y será un fracaso, para hacerte la vida más fácil te dejo una pequeña guía que podría serte de utilidad para un viaje a dónde sea:

1. Transporte. Nunca te quedes con la primera opción, a menos de que sea una difícil de superar, porque cuando se trata de boletos de avión, por ejemplo, en 10 minutos el precio de puede duplicar. Sin embargo, normalmente, los precios de medios terrestres y/o acuáticos, son bastante estables, por lo que date a la tarea de comparar y revisar con calma según el destino al que vayas.

2. Alojamiento. Siempre hay opciones alternativas a los hoteles, pero esto depende de con quién vayas, de tu presupuesto y tus gustos personales, así que el único consejo que te puedo dar, es el mismo de arriba, no agarres la primera opción, busca y re busca.

3. Clima. Tal vez vayas a algún lugar con clima no muy cambiante, pero todo puede pasar, así que entérate bien de cómo es clima al que vas y si tu maleta lo permite, prepárate para todo, el canal del clima no siempre le atina.


4. Viáticos. Sé consciente de los gastos que vas a tener, el transporte y el alojamiento son gastos que, afortunadamente, podrás preverlos desde el principio, pero ajustate lo suficiente como para que te alcance para tus comidas, alguna cosita que te quieras comprar, el transporte dentro de la misma ciudad y por supuesto, alguna emergencia que pueda salir, recuerda que es mejor que sobre a que falte.

5. Papeleo. Esto aplica más para destinos internacionales, cada país tiene políticas diferentes por lo que SIEMPRE averigua si no necesitas algún tipo de visado o permiso especial de algún tipo, no quieres sorpresitas.

Claro, si tienes los recursos suficientes, siempre podrás contratar una agencia de viajes y no preocuparte más por pagar a tiempo y dejar que te guíen en el camino, eso disminuye las posibilidades de que algo salga mal, pero igual te saldrá bastante más caro, ni modo, no se puede tener todo en esta vida.

Después de todas las especificaciones técnicas y lo que debes y no hacer (muy a lo artículo de revista de modas), sólo me queda decirte que nunca te vas a arrepentir de viajar, pero probablemente de no hacerlo si, por lo que sacúdete la flojera y ponte a empacar en caso de que se te cruce un fin de semana largo. ¡VIAJA!

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